Esta fachada me recuerda a otras fachadas de mi calle, la casa donde empecé a vivir, donde descubrí todo lo que se dejo descubrir, donde sin saberlo fui feliz, aun pasando por pruebas a las que sin estar preparada vencí, con esa fuerza que te da la niñez y juventud,
esto va dedicado a todas esas personas anónimas que hoy todavía viven en casas parecidas en las que a pesar de todo y por encima de todo, saben vivir.
P. fúnez